viernes, 2 de diciembre de 2011

2. EL DOBLE

A ritmo de cangrejo avanza el porvenir

Esta frase tan realista de Joaquín Sabina me parece que define bastante bien todo el capítulo. Exceptuando la primera parte, en la que creo que si es un paso hacia delante, todo lo demás me parecen atrasos. Si nos centramos en la parte de El Doble, esta frase viene al pelo, ya que el futuro es el pasado, con mejor o peor intención, pero el pasado, al fin y al cabo. Hacer copias de algo para que sea más importante me parece absurdo, aunque sea la realidad y creo que no es un avance en la sociedad. Respecto a las Democracias Piratas, me parece el ejemplo más certero de que al cerebro humano le están creciendo patas de cangrejo y va evolucionando poco a poco en una caída vertical y hacia abajo. Y de la Democracia Animal enfocada desde la parte robótica, no creo necesario decir mucho, el día en el que la mayoría de las mascotas domésticas del mundo sean aparatos electrónicos pensaré (o observaré omnipotentemente, espero) que la especie humana se ha convertido en una extraña especie de cangrejos y que la raza dominante en el mundo son los robots sin corazón y sin sentimientos.  




Crítica

El primer tema que trata el texto es sobre la basura, bueno, mayormente sobre el reciclaje. Reciclar se está convirtiendo en una acción casi imprescindible para la futura supervivencia. El hecho de agotar cualquier recurso, natural o producido, hasta el máximo es fundamental para preservar lo poco que nos queda ya. Las industrias así concienciadas, reciclan la basura y la basura de la basura y la basura de la basura de la basura, así hasta obtener un residuo cero. Esta primera parte es con la que estoy de acuerdo, pero, así mismo, el cuerpo es reciclado mediante la cirugía y los pensamientos son reciclados mediante la política de guerra (con las guerras se pretende “avanzar” hacia un sistema político mejor). Con esta parte no me identifico, para nada, ni me gusta la cirugía con fines no curativos ni me gustan las guerras cualquiera que sea su fin.

La segunda parte, El Doble, se enfoca hacia la insurrección de lo retro. Hoy en día la mayoría de las personas poseen algo que fue creado de los años 70 hacia atrás o que ha sido creado según cada modelo de esas épocas anteriores. Mi opinión personal sobre esto no la tengo muy clara, la verdad, ya que todo tiene sus pros y sus contras. Volver al pasado tiene la ventaja de medio conocer como eran las cosas, estudiar el pasado nos da la satisfacción de saber quiénes somos y por qué lo somos; por consecuente, tiene la desventaja de descubrir actos y sucesos que no nos gustaría haber descubierto, sin embargo, para algunos esto podría también ser una ventaja, ya que al saber la verdad sobre el mundo podrían averiguar cómo vivir mejor en él.

El tema de la Copia Total me parece un tema bastante realista, creo que el autor tiene razón cuando afirma que cuantas más copias tenga algo más valor tiene ese algo.

Respecto a las Democracias Piratas, con sólo mirar las noticias muy de vez en cuando, creo que Vicente Verdú acierta con su crítica. Hoy en día se llama democracia a cualquier sistema que aparezca en la tele representado por una imagen en la que varias personas estén echando un sobre en una urna o dos imágenes en las cuales aparezcan grupos de personas apoyando a dos candidatos diferentes. Las democracias actuales se basan en el entretenimiento, el encubrimiento de estafas, en la balanza desigualada de la justicia y la igualdad y en el poder del capitalismo. Eso no es democracia, sólo es apariencia.

En la última parte, Democracia Animal, respeto cualquier opinión sobre la sobreprotección de los animales. La mía es a favor de esta protección, que no me parece, para nada, excesiva. Los seres humanos no somos más que los animales, por mucho que nos lo creamos. Y respecto a la parte robótica del asunto, creo que es una estupidez de gran nivel pensar que un aparato electrónico puede reemplazar lo acogedor de lo real.




Frases

1. El siglo autoproclama la necesidad de una extraordinaria operación para el lavado de cara.
- Sin duda esta operación es necesaria para no sentir vergüenza de vivir en el siglo en el que vivimos. Hace tiempo, Pink escribió una canción dedicada al antiguo presidente de los estados Unidos, en ella le preguntaba que cómo podía dormir por las noches siendo responsable de tanta maldad como existe en el mundo y que como podía caminar con la cabeza alta después de cometer atrocidades tan grandes y anchas como muertos y años de guerra. Pink se la dedicó especialmente a este hombre, pero creo que en el fondo quería hacernos sentir un pequeño ápice de culpabilidad a todos, para que cada noche al dormirnos pensemos en lo bueno y lo malo del día y en cómo podemos remediarlo y así, cuando despertáramos al día siguiente, ser personas un poco más decentes y más consecuentes con lo que decidimos hacer o no hacer con nuestra vida y por el mundo.

2. Hoy lo que gusta es pasear alrededor.
- Si Marilyn Monroe o John Lennon vivieran en nuestra época se horrorizarían al ver a las nuevas generaciones intentando copiar el pasado. Nostalgia is not glamorous y copying the past, that’s not rock and roll, dirían ellos, respectivamente. Caminamos en círculos, nunca hacia delante. Nos aterra la idea del futuro. Nos da tanto pavor, que no caminamos en pequeños círculos sobre nuestro siglo, sobre lo que hemos creado o, más bien, destruido. Caminamos en grandes círculos alrededor de nuestra historia para intentar buscar un culpable a nuestra situación sin darnos cuenta de que lo que necesitamos no son culpables, sino soluciones a los problemas. Y además lo hacemos vestidos y “creados” de la misma manera que los que pensamos que fueron los culpables. Sin duda alguna, a Monroe y Lennon no les hubiera gustado vivir esta época.


3. Lo falso planea en un mundo donde se conjura con lo verdadero hasta deshacer la consistencia de lo real.
- La verdad ya no es igual a la realidad. La verdad se ha aliado a la falsedad y estas se han convertido en una apariencia bastante semejante a la realidad. A día de hoy, podemos decir que muy pocas cosas son reales, todo es ficción, todo es imaginación y entretenimiento manipulado para que creamos lo que, quien maneja los hilos, quiere que creamos. La nueva sociedad en la que vivimos es la que ha creado el Reino de la Apariencia, es decir, de lo falso.

4. La democracia sobrevive, pero parece que no respira bien.
- Las democracias actuales sobreviven gracias a su brillante semejanza a democracias reales, pero la realidad de las actuales democracias es muy fea. Se basan en la apariencia, en las mentiras, en las desigualdades y en las injusticias. Las democracias actuales se están propagando por todo el mundo, en algunos lugares pacíficamente, pero ¿qué hay de las guerras con el fin de implantar una democracia? ¿Es un avance? Está claro que no, la cantidad y la calidad son dos cosas muy diferentes y con estas democracias se ve esa diferencia muy nítida. Pero en gran parte es nuestra culpa, hasta hace bien poco nadie se preocupaba por el sistema de gobierno de su país, ha tenido que venir esta enorme crisis y han tenido que pasar muchas calumnias, los que antes se sentaban en la tele ajenos a todo, para que ahora estén acampados en una plaza reivindicando sus derechos y creyendo en una democracia que, en realidad, nunca ha existido.


5. Son seres de nuestra propiedad y su propiedad inalienable es ser de nuestra pertenencia.
- Se refiere a los aparatos electrónicos que muchas personas, niños o adultos, tienen como mascota. Me parece un hecho increíble que alguien pueda hacer esto, creo que es una verdadera insensatez pensar que un aparato de estos te pueda producir la misma sensación que un animal de verdad o una persona con la que convivas. Estoy de acuerdo en que los robots son un gran avance para la ciencia, pero me parece de lo más cruel por su parte intentar reemplazarlos por el calor animal.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

1. EL MUNDO

Broadway

Diecinueve teatros componen esta “ancha calle” de Nueva York, diecinueve teatros a los que ya nada puede sorprenderles. El libro habla de Las Vegas como la ciudad en la que se concentra el mundo y habla de Disneyland como la ciudad en la que todo es felicidad. En mi opinión, relaciona estas dos ciudades como las posibles ciudades del futuro o, más bien, relaciona estas dos ciudades para que, juntas, sean la ciudad del futuro: cultura, entretenimiento y felicidad.
La realidad de las ciudades no es sólo que sean multiculturales, que no te permitan ni un solo descanso para intentar aburrirte y pensar o que irradien alegría por cada uno de sus rincones llenándote de felicidad, esa no es la realidad. La realidad va mucho más allá, en ella se incluyen todos los pensamientos, sentimientos y acciones que ocurren en el día a día de los núcleos urbanos y por eso he decidido titular a este capítulo con el nombre de Broadway, ya que es el lugar donde más representaciones del mundo real pueden existir y, por lo tanto, de las ciudades del futuro. 




Crítica

La primera cuestión que te plantea el capítulo es la de la homogenización del mundo, la difusión de un solo modelo que sea el mejor, por lo tanto, que tenga mayor eficacia. Bien, sobre esto existen dos puntos de vista que voy a explicar con la comparación de los dos tipos de reproducciones.
Por un lado está la reproducción asexual, la que homogeniza a todos los individuos de la especie. Esto quiere decir que todos los individuos son iguales y que si viven en un medio adecuado para ellos se reproducirán a la velocidad de los conejos multiplicada por mil pero, ¿qué ocurre si el medio cambia? Todos mueren. Lo mismo le pasaría a las bolsas de los supermercados si se acabase el petróleo, por ejemplo.
Por otra parte, está la reproducción sexual, mucho más lenta y en la que hay variabilidad genética y, por lo tanto, individuos con diferencias en aspecto físico y morfológico. Esto quiere decir que en un mismo medio hay individuos mejor y peor adaptados y que el cambio en el medio que se produjera tendría que ser muy devastador (como los meteoritos con los dinosaurios) para que toda una especie se extinguiera. Aquí pondría el ejemplo de los carritos de la compra de las abuelas, durarían hasta mucho tiempo después de que se acabase el petróleo y se agotaran las bolsas de plástico.
Es difícil decidirse entre estos dos puntos de vista, son totalmente opuestos y los dos tienen sus pros y sus contras. Pero después de pensarlo más de dos veces, creo que me decido por el segundo, al fin y al cabo, la cocina de mi casa sigue siendo de gas cuando la cocina homogeneizada es eléctrica.

El tema norteamericano, el segundo que trata el autor, es un tanto más peliagudo. Mi profesora de lengua siempre nos mandaba hacer cuentos y relatos y, respecto a eso, es muy difícil ser original. Ante nuestra preocupación ella siempre decía: “Tranquilos, no hay nada nuevo bajo el Sol.” Bueno, pues yo creo que este tema va un poco encaminado por ahí: el continente asiático, el continente europeo y sudamérica quieren parecerse a EEUU, pero ellos también han tenido que parecerse a alguien, ¿no? Es decir, si no hay nada nuevo bajo el Sol y los norteamericanos, hasta ahora, no son búhos ni ningún animal nocturno que se le parezca, ¿de dónde proceden sus modelos a imitar por el resto del mundo? Pues muy probablemente, del resto del mundo sin que el mundo, en sí, lo adivine.

Del apartado “Aprendiendo de Las Vegas”, lo que más me llama la atención es la reflexión que ha hecho el autor sobre el obstáculo histórico. Sin duda alguna, nunca iría a Las Vegas para ver la Torre Eiffel ni los canales de Venecia ni nada que fuera una réplica de algo original e histórico. Las personas que hacen eso me transmiten una sensación extraña de inmadurez que, en definitiva, es lo que te intenta explicar el libro: las personas viajan a Las Vegas a ver una réplica de la Torre Eiffel porque no soportarían la presión de los años de este monumento histórico a través de sus ojos y sobre sus cabezas. 

Respecto a las dos últimas partes, lo que más me gusta es la cuestión que plantea Erich Fromm: ¿Qué es mejor, una sociedad depresiva y manipulada o una sociedad feliz a la que no sea necesario manipular? Sin duda, la respuesta que da el autor es la que yo también elijo: estar feliz es mejor que estar depresivo. 




Frases

 1. Cada vez menos hay un más allá exótico que nos amenace.
- Todas las frases de la primera parte podrían explicarse a través de la descripción de homogeneización e incluso esta frase encajaría a la perfección en esa descripción, pero me ha parecido la frase más global, completa e impactante de todas. La verdad es que, al leerla un par de veces he pensado: “El mundo puede acabarse en cualquier momento y nosotros ¿qué hacemos? Provocamos la extinción de millones de especies preciosas que nadie jamás llegará a conocer sólo porque con tener un perro, un gato o un pájaro en nuestra casa, lo que tiene la mayoría de la gente, ya hay suficiente fauna en el mundo; provocamos el descenso de vestimentas autóctonas simplemente porque a alguien se le ha ocurrido decir que los vaqueros son los mejores pantalones para llevar y que quien no los lleve es raro; en definitiva, hacemos que todo el mundo desee las mismas cosas para que no halla que comerse mucho el tarro en unos cuantos de años.” Y cada vez que pienso esto me apena, porque lo bonito del mundo está en la variedad de especies, en la variedad de colores, en la variedad de telas…

2. Vivir únicamente lo más selecto denota un elitismo muy trasnochador.
- Lo pasado de moda o lo no-cool ya no se refiere sólo al tipo de peinado o el estilo de ropa que lleves, no. Actualmente hay que estar al día de todo lo que pasa a tu alrededor, y con la globalización el significado de “tu alrededor” abarca al mundo entero. No tengo ni la más remota idea y no pienso probar cómo hacen algunas de mis compañeras para estudiar el temario del instituto y saberse de cabo a rabo las vidas de tales o cuales famosos para estar al día de todo pero, sinceramente, no me parece lo más cool del mundo ni por asomo.

3. Ciudades del mundo volcadas en la floreciente explotación de lo ficticio.
- Es impresionante la evolución de las ciudades desde las revoluciones industriales hasta el día de hoy. Son auténticos parques temáticos y no sólo las nuevas ciudades construidas de esta manera, yo diría, incluso,  que las ciudades medievales tienen más ficción que los parques temáticos. Mi explicación a esto es que una ciudad-parque temático es moderna y no tiene la capacidad de imaginación más grande que la que sus personajes te presenten, sin embargo, una ciudad o un pueblo medieval tienen el maravilloso factor de la historia, por cada rincón de estas ciudades han pasado millones de acontecimientos que forman parte su cultura y enseñanzas y creo que eso es una grandísima ventaja con respecto a las ciudades modernas y tematizadas.

4. La cultura avanza hacia una extraordinaria adoración a la mentalidad del niño.
- Esta frase es el resumen más y mejor resumido de toda la última parte del capítulo. Las ciudades se crean para esa mentalidad infantil y despreocupada que posee tanto el niño como cualquier adulto que quiera regresar a su infancia. Como dije al principio de todo el trabajo, las ciudades intentan proporcionarte felicidad en cada uno de sus rincones y la mejor manera de hacerlo es ir en la dirección contraria a la que nos marca la vida, es decir, infantilizar mejor que madurar.

5. La posmodernidad enfatiza el valor del momento.
- Esto se debe a la despreocupación que hemos ido desarrollando a lo largo de generaciones, despreocupación que nos lleva a la pena de no valorizar nuestra historia y no tener en cuenta el pasado del mundo ni de las personas y, por consecuente, desconocer quiénes somos y dónde vivimos.