jueves, 8 de marzo de 2012

4. EL SEXO

Nítidas combinaciones 


Me parece que es un título que enlaza los dos temas principales del texto: la transparencia y la mezcla. 
En este capítulo se ensalza la importancia que tiene la transparencia en nuestra sociedad. Todo tiene que estar expuesto a la luz, necesitamos conocer todo lo que nos rodea para poder vivir tranquilos. La privacidad es un lujo que no nos podemos permitir. 
De otro lado, está la importancia de la mezcla. La mezcla de idiomas, la mezcla de ideologías, la mezcla de comidas, la mezcla de paisajes y, en definitiva, la mezcla de culturas. Mezclas que nos conducen a no ser nada definido o a ser algo sin definir, según del lado que se mire.




Crítica

Este subcapítulo comienza hablando de la privacidad en el capitalismo de ficción o, más bien, de la nula privacidad en él. Hoy en día la transparencia es lo normal, todo el mundo habla de ella y todo el mundo la acepta y aprecia. Tiempo atrás hubiera costado asimilar este concepto de privacidad, ya que antes lo privado era íntimo e individual; pero ahora la privacidad es transparente, y ya que algo de estas características sólo existe si es materia, creo que podemos decir que la privacidad no existe. Esta transparencia da lugar a la constante vigilancia de cada individuo y esta vigilancia lleva a preguntarnos el por qué de la transparencia. ¿Es para nuestra seguridad? ¿Es para beneficio de terceras personas? ¿Por qué esta transparencia?
La metáfora pornográfica te explica como, hoy en día, todo se muestra, es decir, todo es transparente. Lo explica desde la perspectiva del porno, ya que éste es la muestra de la no privacidad. El porno enseña todo lo que tiene y, además, lo hace desde la realidad. Esto llega hasta el punto en el que la sociedad se cansa, se harta. Creo que, igual que ha llamado a este capítulo la metáfora pornográfica, lo podría haber llamado la metáfora drogadicta, ya que trata al porno como a una droga con respecto a los individuos: si lo ves o lo tienes todo, al final acabará por no estimular, por lo que querrás más.
En mil sexos, Vicente Verdú nos habla de la separación entre sexo y reproducción. Hoy en día no se necesita la unión de hombre-mujer para procrear, ni siquiera se necesita la unión de los respectivos gametos. Con el óvulo de una mujer y una célula somática se puede obtener un nuevo individuo, y aquí está el principal tema de este subcapítulo: la reproducción es posible sin la presencia masculina. La masculinidad queda relevada a un segundo lugar, es prescindible.
En La orgía del mestizaje el autor nos muestra la pérdida o ganancia de identidad, según como se mire. Mediante la globalización y la tolerancia que se vive en el siglo XXI, se ha llegado a la mezcla de culturas, razas y opiniones. Esto puede ser un inconveniente  una ventaja. El inconveniente está en que el individuo pierde parte de su conocimiento autóctono, de su cultura y sociedad. La ventaja está en que, a partir de esta pequeña pérdida, puedes combinar lo autóctono y lo exótico para crear una nueva identidad que defina tu personalidad más correctamente. 





Frases

1. En el capitalismo de ficción, el secreto huele mal; es dudoso, acaso criminal y políticamente incorrecto.
- No existen, no pueden existir. En el momento en el que algo es secreto se forma una revuelta, una revolución e incluso hasta una guerra. Vivimos en un mundo que necesita la transparencia para sobrevivir. Si algo es ocultado, ese algo es perseguido.

2. La trasparencia es un planeta supervigilado.
- Proporcionamos a todo tipo de entidades nuestros datos personales y, no se si a través de estas entidades o por amor al arte, grandes empresas de vigilancias o de seguridad nos controlan a todas horas. Estoy casi al cien por cien segura de que un alto cargo de cualquiera de estas compañías podría acceder a cualquier dato personal de cualquier persona registrada en cualquier sitio. Vivimos en un planeta de transparencia, en un planeta supervigilado.

3. La luz máxima lo ocupa todo hasta hacer imposible dislucidar.
- Hoy en día todo se enseña, todo se muestra, nada se esconde. El cerebro se ve bombardeado constantemente por imágenes, ideas y acciones que nos muestran cada rincón del mundo y de los componentes que hay en él. Esta situación provoca una ceguera incesante a los individuos: tanta información verdadera colapsa nuestras insignificantes mentes.

4. En la sexualidad, perdido el criterio de qué es auténticamente lo femenino o masculino, cualquier cosa podría parecerlo.
- Esta es la realidad. Cualquier cosa puede ser cualquier cosa. “Be water, my friend”, pues sí, somos agua, o al menos podemos serlo. Vivimos en una sociedad en la que no importa quién seas. Puedes cambiar cuando, donde y como quieras y, sino quedas conforme, volver a ser quien eras. No hay distinción entre masculinidad y feminidad porque todo está íntimamente relacionado, al fin y al cabo, todos procedemos de la misma célula.

5. El hombre del siglo XXI será cada vez más un modelo mestizo, rico en identidades y de pertenencias múltiples.
- Pronto se dará la situación en la que en los núcleos urbanos no haya inmigrantes, sino que haya mestizos. La copulación entre las diferentes culturas del mundo, sin importar su proveniencia,  va a dar lugar a la reproducción de una gran variedad de nuevas culturas.