La vida
El autor titula a este último capítulo "La muerte" cuando en realidad lo que intenta es transmitirte el sentido que el capitalismo de ficción da a la vida.
Antes de este tipo de capitalismo la vida tenía un fin, estaba controlada por seres o creencias superiores a la mortalidad y nadie era dueño de la suya. Hoy en día, en el capitalismo de ficción, cada persona con un mínimo halo de vida es libre de decidir qué hacer o no con ella. Puede cambiarla tantas veces como quiera y retroceder, si lo cree oportuno. Puede luchar contra el terror viviendo cada segundo como si fuera el último. Puede darle la importancia que quiera a los hechos que tienen lugar en ella. Y puede, cuando ya no le quede más para querer recordar, acabar con ella, si así lo desea.
Crítica
Lo que viene a decirnos en
este primer subcapítulo de La muerte, es que el capitalismo de
ficción no está preparado para el fallecimiento. Todo en este mundo
tiene el deber innato de nacer, crecer, reproducirse y morir. Bien,
pues el autor intenta transmitirnos que hoy en día todo nace, se
reproduce, crece hasta cierto punto y se reemplaza. Nada de muerte,
la muerte no tiene lugar al final de la vida.
En La aventura y la
muerte, el autor quiere transmitirnos el sentido que, a día de hoy,
los humanos le brindamos a la vida. Vivimos en una sociedad expuesta
a todo tipo de riesgos que podrían hacer que desapareciéramos en
cualquier momento y saber eso nos da la sensación de que haber
sobrevivido a un día, una hora o un minuto en la Tierra, es haber
ganado una batalla en la guerra contra el terror, el miedo y la
muerte.
El presente discontinuo
nos habla de la brevedad del presente. A cada segundo que transcurre
en el mundo le acompaña un suceso que aminora la importancia de lo
anterior, por lo que la realidad se reduce a la incertidumbre ante el
estreno continuo de hechos que pueden o no determinar el futuro.
En La vida como objeto de
ficción el autor dice que cada uno somos dueños de nuestras vidas,
que podemos hacer con ellas absolutamente todo lo que queramos. La
vida de cada individuo ha perdido cierta grandeza (que no valor),
pero no nos importa porque es nuestra y podemos guiarla en el camino
que mejor nos parezca.
Frases
1. No asistimos a la
muerte de las cosas, sino tan sólo a su reemplazo.
- En el capitalismo de
ficción nada muere. Reemplazamos cualquier cosa cuando está vieja
o inservible (sin haber muerto, todavía), pero ni siquiera cuando
arrojamos tal o cual objeto a la basura este objeto muere. Todo es
reciclado o reutilizado en esta sociedad, incluso las personas. Hoy
en día existe la donación de órganos, sangre o cualquier cosa que
pueda reemplazarse en otro ser humano para que éste viva mejor y
así alargar el momento de la muerte lo máximo posible.
2. Cuanto más amenaza se sienta mayor sensación de vida se recibe.
- Cada individuo vive con el temor en su interior. Sabe que cada vez que salga a la calle puede ser la última vez que salga con dos piernas, y no porque se tropiece por accidente, sino porque habrá algún loco suelto disparando porque sí y sabe que cada vez que abrace a una persona querida puede ser la última vez, y no porque se vaya a vivir tan lejos que ya no puedan volver a verse, sino porque habrá algún loco que mande a otros locos poner una bomba en tal sitio, de manera que esa persona querida o tú mismo dejéis de existir. Y aún así, gracias a estos detalles o a que tiene ese don innato, el hombre es capaz de exprimir cada segundo de su día a día para intentar haber vivido lo mejor posible cuando la muerte llegue.
3. Solicitamos ataduras suplementarias como si demandáramos mayores oportunidades, reclamamos una seguridad X-treme para la máxima libertad disponible.
- La única manera que tenemos de evadirnos del pensamiento de terror que nos invade es la sensación de seguridad que Estados o empresas nos dan. Reclamamos nuestra libertad cada vez que nos es posible, pero ¿qué libertad? La libertad de la vigilancia de seguridad.
4. Todo sucede aquí y de improviso, se superpone y borra cuanto ha ocurrido antes para reiniciarse en una versión que anula la anterior.
- Cualquier suceso que tenga lugar en el mundo ahora está atenuando el valor de todo lo ocurrido hace una hora. Esto no quiere decir que no recordemos las cosas que nos parecen importantes o interesantes, simplemente que todo lo que ha sucedido durante la vida pierde poco a poco su interés ante el ahora.
5. La existencia es como un software hiperreal repleto de atracciones que duran años, en tres dimensiones, con cinco sentidos y un sinfín de interacciones en tiempo real.
- La vida es como nosotros queremos que sea. A nadie le cabe la duda de que cada individuo va a hacer cualquier cosa que esté al alcance de su mano para mejorarla cada día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario